lunes, 23 de julio de 2018

La prolongación del muelle para el submarino S-80 está presupuestado en 263.250 euros (sin IVA)


MADRID.- La Armada Española ya informó públicamente en 2011, en la Revista General de Marina (número agosto-septiembre), de la necesidad de acometer «Obras de infraestructuras para los submarinos S-80» en la base de Cartagena, según recuerda Abc.

Es decir, estas obras generales ya estaban previstas antes de que se revelaran los fallos en el diseño del S-80 relacionados con el desvío de pesos en el submarino de 125 toneladas, lo que obligó a incrementar su eslora en 10 metros. 
Estos trabajos tienen un presupuesto global de 18 millones de euros (esta cifra nos detallan), «de los cuales 263.250 euros (sin IVA) irán destinados ahora a la prolongación del muelle central tras el fallo en el diseño por los pesos», reconoce una fuente militar conocedora del proyecto.
«Desde que comenzó el desarrollo del programa de submarinos S-80 se realizaron estudios de las necesidades de infraestructuras de la Armada para acoger a los nuevos submarinos a lo largo de todo su ciclo de vida», reafirma la misma fuente.
Este último error en la proyección de los pesos en el proyecto S-80 fue detectado por Navantia en diciembre de 2012. Antes, hubo otros tres contratiempos en el submarino S-80, que contaba con un presupuesto inicial de 2.135 millones de euros. El astillero público comenzó los trabajos de construcción en 2005.
Ahora, el Gobierno de Pedro Sánchez aprobará elevar el techo de gasto del programa S-80 en una cantidad entre 1.500 y 1.800 millones adicionales para proceder a la construcción final y entrega prevista por la Armada Española para: septiembre de 2022, mayo de 2024, marzo de 2026 y julio de 2027. (En ningún caso en 2030, tal y como informó la ministra Margarita Robles en una entrevista radiofónica).
La misma fuente detalla que esos 18 millones de euros irán destinados a proyectos como:
- Edificio para el simulador táctico y plataforma.
- Pabellón de alojamiento de tripulaciones.
- Taller de torpedos.
- Taller de baterías.
- Acondicionamiento de las fosas de atraque de submarinos: dragado de la dársena, muelles y fosas.
- Renovación de defensas.
- Prolongación del muelle.
- Instalación de un sistema para evitar sedimentos de lodo.
- Alumbrado y luces de la ayuda a la navegación, electricidad, etc.
- Otras obras logísticas.
En la Revista General de Marina de agosto-septiembre de 2011 se especificaban ya algunas de estas obras, también la necesidad de acondicionar la fosa de atraque:
«En la actualidad las fosas de atraque para submarinos del Arsenal están acondicionadas para proporcionar servicio a los actuales submarinos de la Serie S 70, y hasta hace poco también, a los S 60. La nueva serie de submarinos tiene un tamaño y unas características técnicas que hacen necesaria la remodelación de las actuales fosas de atraque y de sus instalaciones. El calado y tamaño de los nuevos submarinos exige la ampliación de la Fosa de Levante y el dragado, tanto de las zonas de aproximación, como de atraque».
Otra fuente militar reconoce que el alargamiento del nuevo submarino a 80,8 metros (de los 71 metros originales), corregido por la empresas estadounidense General Dynamics Electric Boat, ha obligado a buscar una solución en los muelles como «medida de seguridad y alargarlos 10 metros, ya que las hélices quedarían fuera del muelle y una embarcación podría tocarlas».
Este punto fue avanzado por el diario «El País» el miércoles, aunque las fuentes consultadas contextualizan que son «absolutamente normales y como medida de seguridad» y que, subrayan de nuevo, tienen un presupuesto de 263.250 euros (sin IVA). En ningún caso 18 millones de euros. También hay otras soluciones para esa «medida de seguridad» como instalar pivotes o «duques de alba», estructura aislada que sirve para dar apoyo lateral y amarre a los buques.
«Por último cabe indicar que la intención de este alargamiento es dar protección a la popa/hélice de los submarinos y no principalmente debido a su alargamiento. Valga como ejemplo que los submarinos clase Guppy, que sirvieron en la Armada entre 1959 y 1987, tenían 94 metros de eslora y no había duque de alba», se subraya. Es decir, los nuevos submarinos de la clase S-80 «caben perfectamente en los muelles, solo se protegerá la hélice, con una simple actuación».

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